Situaciones objeto de valoración social

Accidente y enfermedad

Tomando como referencia las definiciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de accidente: “acontecimiento no premeditado, que produce daño o lesión reconocible o visible, corporal o mental”; y de enfermedad: “Disfunción fisiológica o psicológica”, pueden plantearse demandas o situaciones de valoración social vinculadas a:

  • Personas con enfermedad mental.
  • Informe social post-mortem.
  • Reconocimiento de discapacidad, proceso y/o reclamaciones.
  • Solicitud de incapacidad laboral permanente.
  • Reclamaciones judiciales.
  • Solicitud de incapacitación judicial.
  • Problemas con el alcohol y otras drogas.
  • Sobrecarga del cuidador-a.
  • Valoración de Dependencia. Apoyo a la solicitud, proceso y/o reclamaciones.
  • Revisiones y seguimientos de oficio (incapacidad laboral, discapacidad, etc.).
  • Negligencias médicas.
  • Accidentes de tráfico, laboral, deportivo, etc.
  • Interrupción de embarazo.
  • Permisos y traslados laborales para atención de personas en situaciones de dependencia y/o enfermedad.
  • Sucesos con víctimas múltiples (grandes emergencias y catástrofes).

Violencia

La Organización Mundial de la Salud entiende la violencia como “el uso deliberado de la fuerza física o el poder, ya sea en grado de amenaza o efectivo, contra uno mismo, otra persona o un grupo o comunidad, que cause o tenga muchas probabilidades de causar lesiones, muerte, daños psicológicos, trastornos del desarrollo o privaciones”. Abarca tanto el acto suicida, como la violencia interpersonal o los conflictos bélicos.
Desde esta perspectiva, algunos de los posibles casos susceptibles de valoración social son:

  • Maltrato, abusos y agresiones sexuales, atentado, etc.
  • Autopsia social en la muerte violenta dudosa (suicidios, homicidios y accidentes).
  • Petición de indulto.
  • Decisión de penas de medidas terapéuticas, servicios a la comunidad, etc.
  • Circunstancias sociales influyentes en responsabilidad penal (atenuantes y eximentes).
  • Víctima de un hecho delictivo.
  • Apoyo a solicitudes de protección internacional (reconocimiento de derecho de asilo, refugiados, etc.).
  • Víctimas de trata de seres humanos.
  • Personas desaparecidas.
  • Niños robados.
  • Víctimas de delito contra la comunidad internacional (genocidio, conflicto armado, etc.).
  • Revisiones y seguimientos de oficio.